Matanza en Pittsburgh: una red social bajo la lupa
El asesino había anticipado sus acciones mediante una publicación en Gab, una plataforma que permite todo tipo de expresiones.
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El pasado sábado, una nueva matanza conmovió a los Estados Unidos.

En la sinagoga Árbol de la Vida, de la ciudad de Pittsburgh un hombre asesinó a balazos a 11 personas.

Identificado como Robert Bowers, el autor de la masacre había anticipado sus funestas intenciones dos horas antes del hecho a través de un posteo en una red social poco conocida fuera de los Estados Unidos.

Se trata de Gab, una plataforma que permite expresiones antisemitas, discriminatorias, xenófobas o cargadas de violencia, prácticamente sin límites.

Tales expresiones ya han sido reguladas al interior de Facebook, Instagram o Twitter, tras reclamos impulsados por distintas organizaciones que luchan contra distintas formas de violencia y exclusión.

Por el contrario, Gab, que cuenta con unos 800 mil usuarios en el país norteamericano, permite contenidos de todo tipo, subrayando la necesidad de una "absoluta" libertad de expresión.

"La misión de Gab es poner a la gente y la libertad de expresión primero; creemos que la única forma válida de censura es la decisión individual de retirarse de la red social", reza la plataforma en su página web.

En pocos años, la plataforma se convirtió en el "refugio" de muchas personas que no toleraron las regulaciones de Facebook o Twitter. Muchos de ellos, reconocidos representantes de la extrema derecha estadounidense.

Tras el ataque

Actualmente no es posible acceder ni siquiera a la web. En su portada aparece un comunicado en el que aseguran "haber pasado las últimas 48 horas trabajando con orgullo junto al Departamento de Justicia y al FBI" para hacer justicia a un presunto terrorista.

En el comunicado también acusan a las empresas de Silicon Valley por distintas maniobras que considera perjudiciales. Valga señalar que la aplicación fue baneada de la App Store y Google Play Store, por lo que no se puede encontrar.

Además, PayPal y Joyent (empresa que se encargaba de alojar el hosting de la red social) han anunciado su decisión de cancelar los acuerdos que tenían con la compañía.

Por si fuera poco, Stripe (un conocido servicio de pago en Internet) también ha anunciado que están estudiando acabar su relación con Gab. 

La falta de apoyo de estas empresas siembre dudas sobre el futuro de Gab, cuyos directivos se encuentran ante una encrucijada: mantener su postura de permitir todo tipo de contenidos a condición de seguir perdiendo respaldo o cambiar sus políticas invitando a un éxodo de miles de usuarios afectos al odio y la discriminación.